El presupuesto en la justicia.

Recientemente, el presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Colima, maestro Bernardo Salazar, ha manifestado que, para poder mejorar la calidad de la justicia, es necesario que se le dé más presupuesto, señalando que el personal que tiene no es suficiente, y que cada año se van rezagando aproximadamente seis mil expedientes.

A este respecto, como sociedad y como organización civil, preocupadas por mejorar la calidad del sistema judicial en Colima, es necesario analizar si realmente para tener una mejor justicia, se ocupa más dinero o al Poder Judicial le pasa lo que a otras instituciones, que son la mayoría, pues también se ha publicado por parte del presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos el doctor Hermilo, que no tienen presupuesto suficiente para atender integralmente los derechos humanos en el estado, y así podríamos hacer una larga lista de todas las instituciones afectadas.

Y esto es una realidad, pues el Ejecutivo, quien tiene de facto el control del poder presupuestario, es el que asigna los presupuestos (la ley no dice eso, pero así se hace) y el Congreso los oficializa. Siempre a todas las instituciones no les autorizan el presupuesto que solicitan e incluso, por oficio, la Secretaría de Finanzas previo envía a cada institución que se ajusten al techo financiero, y cuál es ese techo, ahí en ese oficio, se dice: ‘mándame el presupuesto, pero no te pases de tal cantidad’. Esto provoca un grave problema en el funcionamiento de cada una de las instituciones públicas.

En un país como México, no es de extrañar que esto suceda, pues los Ejecutivos de los estados son los que tienen el control del poder económico; pero, usted juzgue, ¿el Poder Judicial tiene que estar mendigando su presupuesto? ¿Qué acaso el presidente no sabe que la Ley Orgánica del STJE señala que a ninguna de las tres autoridades que he señalado le pueden poner topes a su presupuesto? No, claro que no, el Poder Judicial cada año tiene que pedir el presupuesto suficiente que ocupe para poder garantizar una justicia de calidad y nadie le puede modificar esas condiciones, claro, el sistema de justicia tiene que justificar la cantidad que pida, por eso es preocupante lo que dice el presidente del Poder Judicial, que ha pedido un presupuesto para 2019 mayor porque los anteriores no han sido lo suficiente y que a pesar de eso hacen las cosas de la mejor manera que pueden, lo que indica, entonces, que, o no piden lo que ocupan para hacer las cosas bien; ¿por qué? Porque el Poder Judicial, siendo un poder autónomo a los otros dos poderes, no hace valer la ley para que le respeten el presupuesto y no tenga que poner de pretexto que no cumple con una calidad de justicia por falta de dinero.

El art. 8 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado señala: “El presupuesto asignado al Poder Judicial será el suficiente para el adecuado cumplimiento de sus funciones, garantizando su independencia económica.” Esta ley es la que regula la función del Poder Judicial, entonces no se debe de andar mendigando el presupuesto, máxime que hay criterios de la misma Suprema Corte en el sentido que dada la autonomía de los Poderes Judiciales, se les tiene que dar el presupuesto necesario para el cumplimiento de sus fines. Si al STJE no se le da el presupuesto suficiente, se le viola una garantía judicial y ahí es donde el pleno de este órgano tendría que pelear ante la Suprema Corte que se le respete el presupuesto que pidió, pero claro, pareciera que es preferible salir ante la sociedad y decir ‘por falta de dinero no cumplo las expectativas’; no, la realidad del caso es que el Poder Judicial no quiere pelearse con el Ejecutivo, esa es la razón, un Poder Judicial independiente sí lo haría; ojalá más bien el Poder Judicial saliera a decir cuáles son los motivos y las razones por los cuales no se mejora la calidad de justicia, ¿por qué no se puede garantizar el servicio civil de carrera?, ¿por qué no tiene buen sistema de selección de jueces y magistrados?, ¿por qué hay tantos amparos en contra del Poder Judicial? y en sí, que se dijera cuáles son los verdaderos problemas, pero de fondo, que realmente están deteniendo una impartición de justicia real? Y también ojalá y luchara el actual tribunal, para ser una institución autónoma e independiente. Si esto se hiciera, contaría con el apoyo de las organizaciones de abogados y la sociedad, y con seguridad, la calidad de justicia sería eficiente.

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