Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

A D V I E N T O

Según la Ley de Remuneraciones a Servidores Públicos, el gobierno no deberá pagar a nadie más de lo que gana el Presidente, sin embargo, por instrucciones del mismo López Obrador, le están pagando más de lo que él gana a Evo Morales, quien conforme a los acuerdos y tratados internacionales, como Asilado Político, no debería hacer declaraciones sobre la situación de su país, lo que ha violentado, con todas las facilidades que le ha dado el gobierno de la 4ª Transformación para manifestarse abiertamente, organizando el caos en Bolivia para impedir que lleguen alimentos a La Paz.

El Padre Francisco Ramírez Yáñez, rector de la UNIVA -Universidad del Valle de Atemajac -la Universidad Católica-, nos dio una plática, en la que, entre otras cosas, comentó que así como en la naturaleza hay estaciones, en el Año Litúrgico hay ciclos que se dividen en tiempos ordinarios y tiempos fuertes que se refieren a aspectos de la vida de Cristo y que después del domingo 24 en que se celebra (o celebró) la fiesta de Cristo Rey del Universo con la termina el año litúrgico, empieza el siguiente año con el tiempo de Adviento, que este año inicia el 1º de diciembre y que tiene un sentido de espera, pero sobre todo de resencia. La esperanza es una virtud teologal (como la fe y la caridad, porque Dios las concede) y consiste en esperar una certeza.

Las lecturas del tiempo de Adviento tienen un mensaje de esperanza, con relación a quien va a nacer. Después del Adviento, vendrá la Navidad y más tarde la Epifanía -manifestación (primero en la Navidad, después en la visita de los Magos de Oriente y posteriormente en el bautismo)-, la certeza de lo que esperamos tiene garantía, porque Dios siempre cumple con su parte. Vivimos llenos de cosas, privilegiamos más el hacer que el ser; el Adviento nos invita a detenernos, es la contemplación de la Esperanza, nos invita a buscar momentos de reflexión. El Papa Benedicto XVI nos dice que son momentos para descubrir y captar la presencia de Dios en el acontecer de cada día (los rasgos de la voluntad de Dios, que es un Dios de vivos). Son convenientes al menos diez minutos diarios de silencio interior.

Hemos sido creados para vivir. Las grandes satisfacciones de la vida, normalmente no tienen que ver con lo material. Vivimos una constante espera, la espera del Adviento tiene la garantía de una palabra empeñada. Los tiempos de crisis, tienen que tener también momentos de esperanza, que den sentido a nuestra vida para responder al ¿por qué? Y al ¿para qué?De lo peor que puede sucedernos es perder el sentido de vivir. Más que desearle a alguien que sus sueños se realicen, hay que desear que su trabajo tenga resultados positivos. En el tiempo de adviento aumenta la Esperanza que da paz -que no es ausencia de problemas- y alegría que es encontrar el sentido de la vida y consiste en amar lo que se hace.

El Adviento es la oportunidad de despertar a la Esperanza cristiana, de reconocer el sentido de la presencia de Dios en nuestra vida, de recuperar la confianza en Dios y de prepararnos para el Misterio de la Navidad.Para el ser humano no hay como estar en paz con Dios y consigo mismo.

Hasta la próxima semana.

ferfvelv@prodigy.net.mx