Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

Carlo Acutis

Nomofobia es la ansiedad que se siente cuando no se tiene a la mano el teléfono celular o cuando se le acabó la batería. Hay más celulares que personas, o sea, más de siete mil millones en el mundo. Resulta asombroso que mientras hace algunos lustros no existían, ahora sentimos que nos falta algo si se nos olvidan, sentimiento que puede llegar a convertirse en un miedo irracional, sobre todo en jóvenes entre 18 y 34 años, especialmente si son introvertidos, tienen baja autoestima, carencias al comunicarse con sus semejantes y durante su infancia no les pusieron límites en el uso y horarios de esos dispositivos.

En estos tiempos en los que parecen muy lejanos “los santos” reconocidos por la Iglesia, Carlo Acutis, joven italiano, ciberapóstol de 15 años, enamorado de la Eucaristía, que murió en este siglo XXI de leucemia y que había sido proclamado “venerable” en 2018 -constatando oficialmente que vivió de manera heroica o sobresaliente las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad-, será proclamado “beato”, al haber aprobado el papa Francisco el 21 de febrero, un milagro acontecido por su intercesión: la curación inexplicable de un niño en Camp Grande, Brasil, el 12 de octubre del 2010.

En la Capilla de Nuestra Señora Aparecida, en el momento de la bendición de la reliquia de Carlo Acutis, se acercó un niño que sufría de páncreas anular -aro anormal de tejido pancreático que rodea el duodeno, estrechándolo y bloqueando el flujo de comida- ocasionando que el niño vomitara todo el tiempo, lo que lo debilitaba y lo abatía mucho, porque todo lo que comía y bebía lo devolvía, lo que lo llevaba a una muerte segura. Al pararse en fila para recibir la bendición, preguntó a su abuelo qué debería pedir y éste le contestó: “dejar de vomitar”, y así lo hizo. Desde entonces ya no volvió a hacerlo. Nuevas pruebas médicas realizadas en febrero del 2011, revelaron que el menor estaba completamente curado.

Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, Inglaterra, trasladándose su familia, por motivos laborales, a Milán, Italia. A los siete años hizo su primera comunión, considerando a partir de entonces la Eucaristía como su “autopista hacia el cielo”, daba clases de catecismo y ayudaba a los más necesitados. Era experto en computadoras, leía textos de ingeniería informática y era considerado “genio” por los adultos que le conocían. Creó lo que algunos llamaron “kit para hacerse santo”, integrado por seis actividades: Misa, Comunión, Rosario, Lectura Diaria de la biblia, Confesión y Servicio a los Demás.

Cuando tenía 14 años, creó en internet “exposiciones virtuales” como las de los Milagros Eucarísticos en todo el mundo. Cuando se enteró que tenía leucemia, ofreció sus sufrimientos por el Papa y la Iglesia Católica, mostrándose animoso ante los dolores, que intentaba minimizar mientras los médicos los calificaban de atroces. Decía: “Hay gente que sufre mucho más que yo”. Falleció el 12 de octubre del 2006, en que se celebra la fiesta de la Virgen del Pilar, reposando sus restos desde abril del 2019 en el Santuario de la “Spogliazione” (despojo), el lugar donde San Francisco de Asís dejó todo para seguir al Señor, atendiendo su deseo expresado antes de morir, “porque se sentía muy ligado a la espiritualidad franciscana”.

Hasta la próxima semana.

ferfvelv@prodigy.net.mx