Alfonso Polanco Terríquez

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Día del Soldado

El miércoles pasado celebramos el Día del Ejército, un reconocimiento por delante a elementos de esta institución, también a las Fuerzas Armadas y a los de la Guardia Nacional, hombres y mujeres que a diario arriesgan la vida en sus labores de seguridad y de combate al crimen organizado, pero también debemos de incluir en éstos a entes médicos, ingenieros, enfermeras, por citar, va la congratulación para todo aquel que porte un uniforme militar.

Algunos elementos del Ejército Nacional y mandos han sido acusados de denigrar a su organización al solapar, proteger y corromperse por la delincuencia organizada, pese a eso, merecen ser festejados los soldados, así como a las Fuerzas Armadas, son instituciones sólidas, formadas en la disciplina, entrega y profesionalismo, incluso en contribuir en la unidad que tenemos como mexicanos y básicamente en no caer en la tentación de dar golpes de Estado.

Durante todos los gobiernos priistas y panistas nuestros soldados fueron difamados de ser utilizados en masacrar a inocentes, en intervenir en asuntos políticos, e incluso en más de una red social fueron calumniados en ser el brazo armado de más de un jefe de mafia; este ha sido su transitar desde la década de los 80.

Esas acusaciones se acabaron con la llegada del nuevo gobierno, el Ejército ha sido recluido a sus instalaciones, muchos critican la decisión gubernamental, mas sus elementos y mandos de esta forma no serán corrompidos, tendrán el tiempo para sanear la institución y por lo menos en estos últimos días no han sido señalados por la población como asesinos.

Aunque también hay que observar que son los soldados del Ejército Nacional quienes más han sufrido los ataques de los malos ciudadanos en estos dos últimos años; de ese dolor escondido por el pueblo pero no válido para agredir a los elementos castrenses, insultarlos, amedrentarlos no es correcto. Un aplauso por todos los comandantes que han mostrado más civilidad que la población y no dejarse llevar en una confrontación, lo cual no es fácil, eso habla de que nuestros elementos muestran preparación y profesionalismo, solamente aquellos que quieren un mal para el país desean que la respuesta de estos elementos fuera de agresión y violencia.

Es necesario precisar que no solo son algunos elementos castrenses del Ejercito Nacional señalados, sino también casi todas las corporaciones policiacas, no es algo nuevo, y se dice no por los delincuentes, sino por los propios funcionarios del Estado mexicano, por ese motivo, el que no intervengan en cuestiones del narcotráfico es saludable, así no serán apuntados como cómplices o ejecutores al servicio de X o Y cártel.

Es de conocimiento popular que estos delitos crecieron al amparo del poder no de un año sino de años, lo anterior no es nuevo, está ampliamente documentado, incluso se han hecho libros, series televisivas, películas de cada uno de los cárteles, donde la población ve con tristeza, no lo que hacen en el crimen organizado, sino cómo algunos funcionarios del Estado buscan sus propios intereses, incluso amenazan a más de un capo para que estén a su servicio y lo más grave, la potencia norteamericana los utiliza y deciden quién sí y quién no.

Hay que reconocer que en México ni el Ejército, ni la Armada están encima de la Constitución o de la ley, pero insultar a nuestros militares y acusarlos sin pruebas como propaganda política, ofende la labor de muchos de sus elementos que día a día entregan su vida por México. Hoy está en debate nacional su quehacer, muchas mentiras se han contado sobre ellos, así como verdades, pero quienes los critican, callan la verdad de nuestros problemas: la pobreza y la ignorancia.

Ante esta situación, los mandos militares han sido retirados, dejando poblaciones no solo en manos del crimen organizado, sino de simple bandoleros. Para resolver la inseguridad en el país hay que tener una estrategia de la cual se carece hasta hoy, la cual implica no atacar o enfrentar a los delincuentes, sino reconstruir y fortalecer el tejido social a través de la educación, salud, la cultura y el empleo.

Estamos convencidos que en una década más, con el trabajo entre todos, estaremos celebrando el Día del Ejército en un país que haya recuperado con enorme esfuerzo su paz y tranquilidad, en la cual tanto marinos, como soldados y elementos de la Guardia Nacional tendrán mucho que ver. Nuestras congratulaciones, por ahora, a estos elementos en su semana de festejos.