Alfonso Polanco Terríquez

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

El cambio en la Sección 39 del SNTE

Hay temas que publicamos de lo que hay en internet, otros lo que nos comparten, algunos investigamos, otros tantos son parte de nuestra vida, como sucede con el SNTE 39, el cual me ha dado grandes apoyos como a todos quienes pertenecen al gremio, ni uno más, ni uno menos.

Hay quienes escriben sobre la vida sindical sin conocerla, sin estar al tanto de sus agremiados, de sus intereses y fundamentalmente las directrices que siguen los trabajadores de este ente, sus críticas son válidas y certeras con la información que tienen, por eso hoy compartimos algo de lo vivido y de lo que estoy convencido que sucederá, pese al nuevo marco que hay para elegir a las futuras dirigencias.

En el SNTE 39, su servidor ha vivido de todo: triunfos y derrotas. La 39 no es igual que su sección hermana aquí en la entidad, comulgan en algo, en las dos un grueso importante de sus agremiados están con los líderes, podrán gritar, patear, finalmente se disciplinan, aquellos que hablan de la sublevación, de llevar al caos, pronto quedan en el olvido, y lo triste, en el destierro.

Nos formamos en una normal que nos hizo de pensamiento guerrillero por mejorar nuestro entorno social y básicamente nuestro México. Estuvimos laborando los primeros años de servicio en el estado de Guerrero con ese ímpetu que al regresar a la entidad chocó con una realidad distinta.

La verdad fue dura, ver que quienes habían egresado de Guzmán eran funcionarios, autoridades, líderes que trabajan para el sistema, eso de cambiar y transformar solo estaba en sus discursos políticos, los pocos que se mantenían en la lucha, finalmente se disciplinaban y seguían el discurso, eso sí, sin trabajar, comisionados pero gritando inconformidades, es decir, vivir del sistema; este escenario era patente en la sección sexta.

Gracias a las intervenciones de Socorro Chavira, Óscar Javier Hernández y Óscar Luis Verduzco ingresé al sistema estatal, desde ahí la vida de un servidor cambió de igual forma que la de mi familia para bien. El espíritu combativo, guerrero nunca ha desaparecido, pero en ese tiempo tratamos de hacer cambios, llevamos a cabo reuniones para buscar la transformación, la realidad, quedamos solos, quienes decían apoyar, nunca estuvieron.

Incluso a quienes apoyábamos se comunicó vía telefónica y solo señaló: “No quedé, pero ya felicité al nuevo líder y le di su abrazo”. La persecución fue terrible, los señalamientos por parte del sistema fueron duros, va un reconocimiento a mi tío Ernesto Terríquez, quien de primera mano supo de los prejuicios y perjuicios sin fundamento que se me querían hacer y gracias a su intervención frenaron todo, incluso con quien presidía la organización comprendió y buscó el diálogo, aclaro, ahora aprecio y estimo a este personaje.

Desde esa fecha hasta la actualidad he sido un guerrero del SNTE, defiendo su lucha y causas, sus sufrimientos y deslealtades de quienes debieran de apoyar a nuestro líder, la traición al gremio de un adalid posterior a su reinado, pero el escenario que vive el actual secretario Heriberto Valladares es escalofriante.

Hay quienes avivados por oscuras fuerzas y por la falta de algunas respuestas han querido que el actual líder Valladares Ochoa tome decisiones escalofriantes, aberrantes, que llevaría a que lo conquistado se pierda totalmente. Otros, ante los retos que tiene Heriberto Valladares hacen promesas de que ellos sí van a exigir y gritar como lo hace Martín Flores, pero sin decir a las bases que a la burocracia se le aplican las mismas leyes hacendarias, descuentos que al magisterio, ni uno más, ni uno menos.

Hoy, después de dos décadas de aquella lucha, veo a la organización sindical más segura y fuerte con Heriberto Valladares, quien hay que aplaudirle porque ha logrado sacar trabajos atrasados, tiene otros tantos desafíos por sacar adelante, pero estoy convencido que cerca del 95 por ciento de los trabajadores de la educación del SNTE 39 están con la estructura.

Su servidor los ha visto protestar en lo corto por falta de respuesta, finalmente comprenden que la situación no es fácil, por eso tengan la seguridad que no pasará nada que los maestros de la 39 no quieran, estoy convencido que sí hay voto universal, la próxima dirigencia podría quedar en manos de los que están ahí, porque de acuerdo al reglamento aprobado, quien aspire a la secretaría general tendrá como requisito haberse desempeñado en algún Comité Ejecutivo Seccional. Nos vemos en otra entrega.