Fabian Rivera

En Libertad

El cuentacuentos

CUENDA ERA PEQUEÑO, mi madre solía hablarme de un personaje muy peculiar de la televisión mexicana conocido con “cachirulo”. Enrique Fernández Telleache (Enrique Alonso), fue un actor, director y productor nacido en Mazatlán, Sinaloa que popularizó un programa infantil de televisión en la década de los sesenta, “Teatro fantástico”, en donde recreaba cuentos clásicos llenos de fantasía con diversos personajes.
Uno de esos cuentos que recuerdo con singular alegría se llama “el cascabel del gato”. El cascabel del gato narra la historia de una familia de ratones que vivían muy felices en la cocina de una enorme casa, hasta que un día la dueña de la casa decidió adoptar un gato. El gato creció y se convirtió en un gran cazador y siempre estaba al acecho de los ratones. 
Cansados de vivir siempre en riesgo por las habilidades del gato, los ratones se reunieron para planear ponerle fin a tan complicada situación. De pronto un pequeño ratoncito dijo: “tengo un plan muy sencillo que puede resultar, Atemos un cascabel al cuello del gato y por su sonido sabremos siempre el lugar donde se encuentra”. La idea parecía muy buena, hasta que de repente el mas viejo y sabio de los ratones preguntó: Muy bien, pero ¿quién de ustedes le pone el cascabel al gato? ¿Quién o quienes de nosotros seremos capaces de ponerle ese “cascabel” a esos abusivos gatos, fanfarrones y mentirosos que aparecen todas las mañanas en un programa televisivo muy al estilo de “cachirulo”?
Santiago Ramírez Ruiz, reconocido escritor y psicólogo mexicano menciona en su famoso ensayo “El mexicano, psicología de sus motivaciones”, que las necesidades del mexicano están centradas en cuatro características: Necesidades básicas, necesidad de fuerza, finalidad y objeto, siendo esta última, el objeto, “susceptible de satisfacer las necesidades de identificación. Los objetos que rodean a un niño serán los encargados de manejar sus necesidades”, es decir la mayoría de los mexicanos determinamos nuestro comportamiento de acuerdo con nuestros ideales, pautas y características de nuestro entorno. Es probable que los productores del “nuevo teatro fantástico” estén aplicando muy bien esta receta. Por lo pronto, aplaudo la iniciativa del INE de aplicar y hacer valer nuestra constitución al ponerle un alto a este circo mediático que vemos todas las mañanas y que cuesta millones de pesos a todos los mexicanos. ¡Toma tu chocolatote AMLO!
*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty. Correo: fmoral@eslibertad.org