Fabian Rivera

En Libertad

El sujeto Kantiano

Para poder analizar todo acontecimiento histórico, debemos situarnos en el contexto en el que se vivió y en su relación espacio-tiempo. Es decir, es un constructo realizado a través de una investigación histórica. Los hechos históricos nunca suceden en el vacío, siempre están situados en un tiempo (cuándo) y un espacio (dónde). A estas coordenadas podríamos añadir una tercera: los protagonistas o sujetos del hecho (quiénes).

En ese sentido, debemos situar el pensamiento de Immanuel Kant en el contexto histórico en el que se vivió, considerando por su puesto, todos los acontecimientos que se vivían en esos momentos en la Europa del siglo XVIII.

Entender y, sobre todo, explicar a Kant, no es tarea fácil, quizá sea uno de los pensadores más complejos de la historia de la humanidad. El filósofo alemán parte de la influencia que tiene de David Hume, Jacobo Rousseau, Isaac Newton y Nicolás Copérnico. A través de su obra busca explicar los fundamentos del conocimiento; en pocas palabras, “conocer el conocimiento”. Y vaya que es una labor titánica, la que realizó durante algunas de sus obras más sobresalientes: Crítica de la razón pura y Crítica de la razón práctica, donde trata de explicar al “sujeto cognoscente” abordado anteriormente por Descartes. Contrario al pensamiento de Hume, quien pensaba que la ciencia, y sobre todo el conocimiento, no se podían fundamentar, Kant trata de demostrar que las cosas ocurren por el hábito, es decir por la cientificidad. “El sujeto para poder conocer necesita de la experiencia”. De esta forma Kant dará un giro al pensamiento de su padre ideológico (Hume), y en lugar de partir del objeto se remite al sujeto, afirmado que el sujeto dará forma al objeto.

Algo que me pareció interesante en el pensamiento de Kant, es sin duda ese concepto de que la razón se encuentra en la sensibilidad humana a través de la estética, refiriendo que es en lo bello donde se encuentran las categorías espacio-tiempo; y sólo a través del espacio-tiempo, el sujeto puede conocer aquello que se le presenta en la modalidad en la que él mismo establece. De esta forma, dice Kant, el sujeto constituye la realidad. “Solo hay objetos para el sujeto”, afirma. Esto es a lo que llama la experiencia posible: “aquella que el sujeto asume para sí como posible y que realmente puede hacer posible desde sí mismo”.

En una de las sesiones de la materia de Teoría Clásica del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Colima, el cual tengo el gusto de cursar, analizábamos a dios desde el punto de vista de algunos autores de la época de la ilustración; en el sentido de cómo a través de dios, el hombre ha buscado la verdad y la libertad. Immanuel Kant va a asegurar que el mundo tiene una forma porque el sujeto le da esa forma: “hay un mundo porque el sujeto lo conoce”. El mundo que el sujeto conoce es el mundo que el sujeto construye. Por lo tanto, podemos afirmar que para el Kant, dios es un “constructo social” porque lo que las cosas sean en sí, el sujeto no lo puede conocer. Lo que el sujeto sí puede conocer es lo que las cosas son para él.



*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty. Correo: fmoral@eslibertad.org