Fabian Rivera

En Libertad

En libertad…

Hace algunas semanas recibí la invitación de parte de “La Red Mundial de jóvenes Políticos” de la Ciudad de México, para impartir una charla cuyo contenido fuera los efectos de la corrupción en México. Por supuesto que acepté gustoso la invitación. No podía perder la oportunidad de expresar mis ideas sobre todo refrendando el slogan que abandera nuestra organización (Students For Liberty). “Hay dos cosas que cambian al mundo; las ideas y las personas. Las ideas motivan a las personas y las personas difunden e implementan ideas”.

El ejercicio se llevó a cabo el pasado sábado y contó con la participación de decenas de jóvenes quienes, a través de videoconferencia y Facebook Live, estuvieron atentos y participativos a lo largo de las dos horas que duró el encuentro.

Una de las preguntas que más me gustó se refería precisamente a las relaciones de poder, que hablando en términos “foucolianos”, existen entre las sociedades. Más específicamente conversábamos sobre el actual gobierno y buscábamos puntos de coincidencia con aquella famosa “Teoría de las elites” que postula la ciencia política y habla sobre una pequeña minoría, formada por miembros de la élite económica que poseen el mayor poder dentro de las sociedades. La respuesta que di fue la siguiente:

Hay que recordar que a lo largo de la historia de México y del mundo siempre ha existido esa dicotomía a la cual Hegel llamó “Dialéctica del amo y el esclavo” y que, dentro de estas relaciones de poder, siempre han existido un poder dominante y un dominado. En nuestro país no ha sido la excepción, desde tiempos del México prehispánico, los aztecas representaban al poder dominante. A la llegada de los españoles (con la ayuda de los dominados), el poder pasó a las élites señaladas por la corona española. Posteriormente en el siglo XIX Miguel Hidalgo, lucha para derrocar al Virrey español y empoderar a los criollos. ¡Y qué decir de la Revolución! Todos contra todos…

Hay que reconocer que de alguna u otra forma, existieron dos etapas durante los siglos XIX Y XX que le dieron cierta estabilidad política, económica y social: El porfiriato y la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), ahora PRI. El primero después de décadas de guerras internas por ver quien se quedaba con el poder y el segundo después de la Revolución cuyo objetivo era el mismo, quitar al que ostentaba el poder.

Nos guste o no, el PRI logró en su momento “frenar y contrapesar” al presidencialismo para que no se excediera, y durante décadas se convirtió en la dictadura perfecta refiriéndonos a estas famosa frases de Vargas llosa,

Gatopardismo

En los albores del nuevo milenio primero con el PAN y posteriormente con MORENA 18 años después, pasamos de la dictadura perfecta al gatopardismo, ilustrado muy bien en la obra de Giuseppe Tomasi di Lampedusa con la frase “Una de esas batallas que se libran para que todo siga como está” al hacer referencia a los partidarios del Ancien régimen los cuales se mimetizaron muy bien con los vencedores de la Revolución Francesa para seguir estando al amparo del poder.

*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty.