Fabian Rivera

En Libertad

En libertad…

Stuart Mill

Cuando hablamos del concepto de libertad, es inevitable no referirnos a John Stuart Mill, economista británico, considerado en la escuela de la economía clásica, quien al igual que sus padres ideológicos (Adam Smith y David Ricardo), es un representante del liberalismo, la democracia, la libertad de expresión y los derechos individuales. Hace unos días, acabamos de conmemorar que, en 1953, por primera vez las mujeres mexicanas adquirieron el derecho de votar y ser votadas. Sin las ideas liberales de Mill, y otras variables como la Segunda Guerra Mundial, este proceso histórico, hubiera sido más tardío.

Mill, fue de los primeros pensadores en reconocer los derechos políticos de las mujeres, a través de su “Essay on Liberty”, se empieza a perfilar como el impulsor de nuevas ideas dentro de la sociedad, como resultado del poder de la opinión publica. El objeto de este ensayo, era simple, pero complejo de asimilar por la clase política de su época; aseguraba que “la única finalidad por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es evitar que perjudique a los demás”.

Como ya lo hemos mencionado en este espacio, la libertad, permite a la gente resolver sus problemas por sí misma, construir su vida por sí misma, tomar sus propias decisiones y aceptar responsabilidades por los resultados, siendo el respeto, una parte esencial de este concepto. Desde el punto de vista kantiano, tiene un fin moral a través de la razón, es decir, respetar la autonomía de las personas, la libertad individual, principios que le dan abren paso a la ética.

El hombre libre, decide ceder un poco de su libertad a cambio de un bien común. Y la única finalidad, por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es evitar que perjudique a los demás, dixit Stuart Mill.

Hablando del papel que debe ostentar el gobierno, en este sentido, Friedrich Hayek, coincide con Mill en asegurar que “su papel debe limitarse principalmente a establecer el marco en el que los individuos puedan libremente perseguir sus objetivos”, en otras palabras, el Estado debe limitarse a dos funciones específicas: brindar seguridad y procurar justicia, si no es capaz de otorgarlo, pierde su razón de ser. Retomando las ideas de Mill “la libertad debe ser una condición necesaria para que las sociedades progresen”.

*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty. Correo: fmoral@eslibertad.org