Fabian Rivera

En Libertad

En libertad…

UNA DE LAS INSTITUCIONES más importante que defiende el liberalismo es sin duda el derecho a la propiedad. Sin propiedad privada no hay comercio, tal como menciona Adam Smith: “Difícilmente pueden florecer el comercio y la manufactura en un estado que no disfrute de una administración regular de justicia…”, para poder comerciar. primero hay que poseer. Para fines prácticos diremos que el derecho de propiedad es “el completo uso, disfrute y disposición sobre un determinado bien” (Rallo, 2019).

De acuerdo con Smith, “toda economía debe desarrollarse en provecho del bienestar común” y el Estado debe ser quien garantice la base del derecho de propiedad, poniendo y vigilando que se cumplan las reglas de juego. John Locke propone en su teoría del contrato que los individuos no deben ceder todos sus derechos, pues “la vida, la libertad y la propiedad, son inherentes de todo ser humano”, y es responsabilidad del Estado garantizar estos derechos.

Hace unos días, el periodista Carlos Loret de Mola evidenció a la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, quien en menos de nueve años pudo hacerse de cinco propiedades inmobiliarias, de dudosa procedencia. Una de ellas presuntamente entregada en 2007 por parte del Gobierno de la Ciudad de México cuando estaba bajo la tutela de Marcelo Ebrard. Los funcionarios argumentan que las propiedades restantes las adquirieron con su sueldo de académicos y algunas ayudas de familiares: “No estamos obligados a explicarle nada a nadie con respecto al patrimonio privado que alcanzamos a construir con un gran esfuerzo”, dijo la prócer de la corrupción.

El problema no es la defensa de su propiedad, que como lo explicamos anteriormente es un derecho inherente de todo ser humano, los verdaderos problemas son dos: la presunta corrupción cometida por la encargada del “panóptico” vigilante y castigador, y la incongruencia de pregonar las ideas del comunismo y hablar del derecho de propiedad cuando se cuestionan sus propiedades a la sombra del erario.

El poder

Maquiavelo afirmaba que para que un gobierno sea efectivo, no interesa en modo alguno el Estado deseable que debiera existir, sino el que existe. El poder político a través de la fuerza impone el interés general por encima de los desmedidos e insaciables deseos de los hombres. En ese contexto, me congratula saber que algunos gobernadores están realizando esfuerzos (aislados hasta ahora) por convertirse en ese contrapeso al poder desmesurado que por ahora posee quien despacha desde Palacio Nacional. En la medida que logren unir fuerzas y consolidarse como un bloque opositor rumbo al 2021, podremos cambiar el rumbo de nuestra triste realidad.

*El que suscribe es maestro en Alta Dirección y coordinador local de Students For Liberty.