Fabian Rivera

En Libertad

Epistocracia

UNA DE LAS TESIS más polémicas de los últimos años, elaborada por el catedrático de la Universidad de Georgetown, estadounidense Jason Brennan, es sin duda el concepto de epistocracia planteada el su libro Contra la democracia.

La propuesta que Brennan sostiene en este libro me parece interesante, pues cuestiona fuertemente el concepto de democracia, el cual, dicho sea de paso, coincido totalmente con él, debido a que generalmente asumimos que la democracia es la forma “más justa” de gobierno (o al menos eso nos han hecho creer), pues es la representación de la mayoría, del "pueblo sabio" (como algunos demagogos le llaman), y por sentido común todos tenemos que tener derecho al voto desde un punto de vista incluyente y de no discriminación.

Brennan afirma que no es así. Bajo una lógica muy interesante, el autor asegura que "la democracia se valora sólo por sus resultados", y que éstos han demostrado no ser del todo buenos, pues los ciudadanos en términos generales "suelen estar mal informados o ignoran la información política básica", lo que trae como consecuencia que debido a la ignorancia apoyen medidas políticas y/o candidatos con los que en realidad no está de acuerdo, o incluso van en contra de sus propios intereses. La mayoría de las veces suelen dejarse coptar por políticos sin escrúpulos o bien ocurre que la participación en la deliberación política a través de colores partidistas los vuelve más irracionales, sesgados y crueles (caso chairos vs fifís).

El filósofo clasifica a los votantes en tres categorías: “Votantes hooligans”, que son aquellos fanáticos partidistas que votan por su partido sin importarles quién sea el líder o candidato del mismo, solo por “amor a la camiseta”; los “Votantes hobbits”, aquellos quienes deciden no votar porque no les interesa la política y por consecuencia su nivel de información es pobre y no tienen criterio propio, son muy fáciles de convencer “de un lado u otro”; y los “votantes vulcanianos”, aquellos que piensan en la política de forma científica y racional, y por tanto suelen tomar mejores decisiones.

La epistocracia es un concepto desarrollado primeramente por Platón y retomado posteriormente por el político liberal John Stuart Mill, quien concebía que el ser humano podía conseguir un desarrollo armónico sobre la base de una sociedad libre y educada.

La propuesta del concepto que en pocas palabras quiere decir el "poder de los que saben", se basa en asumir que quizá resultaría más eficiente dar un poder político –a través del voto– distinto a cada persona. Éste se establecería en función de los conocimientos, la capacidad para comportarse de manera racional y el compromiso con el interés general, lo que a mi juicio redundaría en un círculo virtuoso, pues obligaría: A) a los gobiernos que: "quieren votos" deben procurar que la población tenga educación integral de calidad; B) Los ciudadanos que “queremos elegir a nuestros gobernantes”, y que nuestro voto tenga peso nos obligaría a prepararnos para ello.

*El que suscribe es maestro en Alta Dirección y coordinador local de Students For Liberty.