Diana Amparo Maldonado Enríquez

Toque de Diana

¿Es malo endeudarse?

Todos los hogares colimenses hemos experimentado una situación de angustia económica cuando atravesamos por una disminución en nuestros ingresos. Particularmente este año con la crisis económica derivada de la pandemia COVID-19, muchas empresas disminuyeron sus ingresos por la baja en sus ventas lo que las obligó a reducir sus gastos y a contratar deudas para mantener sus negocios en operación.



Mientras las empresas producen bienes y servicios que venden a los consumidores, los gobiernos generan políticas, programas y apoyos en beneficio de toda la sociedad a la que representan. Para esto, el Estado obtiene recursos a través de los impuestos que pagamos los ciudadanos y de las ganancias que generan empresas públicas como PEMEX y CFE.



Al igual que las empresas, los gobiernos han sido afectados por la falta de dinamismo económico. Este año los recursos para la operación de los tres niveles de gobierno en el país serán menores, ya que de acuerdo al último Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los ingresos presupuestarios se redujeron en un -3.1%.



Bajo el mismo escenario de una empresa en apuros por cubrir sus gastos fijos y no declararse en quiebra, el Estado solicita créditos. El Gobierno de Colima ha manifestado la necesidad de recurrir a un préstamo para cumplir con las obras de infraestructura pública en temas de seguridad, salud y cultura que ya se comenzaron y necesitan concluirse. Esta decisión está basada en la caída de ingresos; es decir, que los gastos que se habían presupuestado a finales del 2019 siguen siendo los mismos mientras que los ingresos con los que se esperaba cubrirlos son menores.



No obstante, la deuda no es siempre bien vista pues representa un ingreso en el hoy que tendrá que subsanarse en el mañana. Se propone como alternativa una austeridad severa en los gastos fijos del gobierno como lo es reducción de personal y baja de salarios; si bien pudieran existir ahorros con estas acciones, tendrían un costo para los hogares que dependen de ese ingreso y para la economía local ya que parte de él se destina a la compra de bienes y servicios que mantienen la actividad económica estatal en movimiento.



La deuda es un instrumento para invertir en el futuro y salvaguardar el presente. Aunque no es mala es necesario manejarla con responsabilidad y transparencia, basta con ver cómo en la célebre telenovela colombiana “Yo Soy Betty La Fea” el manejo irresponsable de la deuda lleva a la pérdida de una empresa próspera.



Sin embargo, a diferencia de “ECOMODA” la empresa en la telenovela, las finanzas públicas de nuestro estado están reguladas por normas como la Ley de Disciplina Financiera que vigilan cómo se adquiere y maneja la deuda. Además, la calificación que tiene Colima para pagar sus deudas ha mejorado desde 2015 cuando cayó a su nivel más bajo lo que significa responsabilidad en las finanzas públicas del Estado.



En próximos días estará en el ojo público la aprobación o rechazo del crédito, tema que definirá el futuro de Colima. Por ello es importante participar en el debate con conocimiento y argumentos razonados, confiando en que la decisión que se tome sea en beneficio del mayor número de colimenses.



diamalenri@gmail.com



*Licenciada en Economía por la Universidad de Colima