Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

Héctor Aguilar, Javier Tello y Jorge Castañeda


Sin ningún estudio sobre las repercusiones económicas y sin analizar otras alternativas que cumplieran con el objetivo de que se conozca cuál es la celebración que al pasarla a lunes, dio lugar al “fin de semana largo”; López Obrador anunció que dichas fiestas se conmemorarán ahora en el día de la semana en que caigan; y ante los argumentos de las afectaciones económicas que ello tendría, especialmente para el sector hotelero; como ha acostumbrado, insistió en su ocurrencia.

Me invitaron a reunión con los tres comentaristas políticos que desde hace diez años, salen los lunes con Leo Zuckermann, en “La Hora de Opinar”. Inició Héctor Aguilar destacando que contrastan la aprobación favorable que tiene el Presidente, con los malos resultados de su gobierno: la economía ha caído por factores internos; se ha extendido la inseguridad; el gobierno se ha visto errático; hubo desabasto de gasolina; ha desmantelado instituciones que no ha sido capaz de substituir. Su aprobación es parecida a la que tuvo Vicente Fox del 70 por ciento, mientras la aprobación de su gobierno es del 20 por ciento, sin embargo, ha ganado tiempo, ya que en el 2018 le dieron un año para dar resultados y muchos ya le dieron otro. Fue la solución para la crisis de credibilidad y del sistema de partidos, así como del hartazgo de las otras opciones. Si no hubiera ganado por tanto margen, hubiera habido mítines como los del 2017 por los aumentos en la gasolina. Algunas de sus decisiones han sido atentados contra la democracia.

Jorge Castañeda refirió que el crecimiento económico en el 2019 fue de -.1 por ciento que viene siendo lo mismo que cero por ciento; es la primera vez desde 1995, que no crecemos por motivos exclusivamente internos, ya que el entorno internacional no ha sido adverso, EE. UU. creció 2.3 por ciento. Hay falta de confianza de los inversionistas y falta de inversión pública, que también va a escasear en el 2020 -en el presupuesto es menor que en el 2019- y probablemente también en el 2021. El Presidente está imbuido en su visión ideológica, con ideas fijas que no habían sido tan arraigadas desde Luis Echeverría. Le caen mal los ricos, la riqueza y la opulencia, lo que es un obstáculo para que fluya la inversión. Dos ejecutivos en EE. UU. no querían que mandaran los ricos: Franklin y Roosevelt, y en Francia Charles de Gaulle fue contra los poderes económicos expropiando la Renault; pero ninguno tenía resentimientos contra los ricos, a diferencia de AMLO que les tiene encono y una rabia que lleva a flor de piel.

Javier Tello afirmó que la democracia es exitosa por sus resultados, sobre todo por crecimiento económico que garantice un mínimo de bienestar, pero también es importante que dé dignidad al ciudadano, que crea que su voz es escuchada y que su voto contó; López Obrador dio dignidad a mucha gente que siente que el Presidente está de su lado y que él los representa; AMLO no dice que es el presidente de todos los mexicanos, sino que muestra resentimiento y agrede a algunos y con eso conecta con los otros que habían estado marginados; por ello ese alto nivel de aprobación. AMLO es pragmático, tiene ideas fijas: “Voy derecho y no me quito”. Le cae mal que los ricos manden, quiere someter a la oligarquía, y para él, la política es más importante que la economía.

Hasta la próxima semana, que seguiremos comentando ese panel político.

ferfvelv@prodigy.net.mx