Diana Amparo Maldonado Enríquez

Toque de Diana

Impuestos, corrupción e información

¿A quién le gusta pagar impuestos? Probablemente a nadie, o por lo menos no a muchas personas; sin embargo, entendemos que son necesarios para garantizar bienes y servicios públicos como las calles, seguridad y servicios de recolección de basura. Si somos conscientes de su necesaria existencia, ¿por qué nos molestamos hace unos días cuando Netflix y otros servicios digitales anunciaron incremento de sus precios por un nuevo impuesto?, o ¿por qué no nos manifestamos para que se cobren más o en mayor proporción?

Quizá lo que nos molesta es en qué se utiliza el dinero que se reúne de todos nuestros impuestos. Cuando leemos el resumen de percepciones y deducciones de nuestro salario, y vemos que el Impuesto Sobre la Renta ha sido descontado, ¿estamos seguros y satisfechos que será utilizado de la mejor manera para proveernos esos bienes públicos en calidad y cantidad suficiente?

Para tener certeza sobre el uso de recursos en programas y acciones que nos beneficien como sociedad, se implementaron las metodologías del Presupuesto basado en Resultados (PbR) y del Sistema de Evaluación del Desempeño (SED). Por su parte, el PbR orienta el gasto público al logro de resultados; por ejemplo, si el Gobierno (sea municipal, estatal o federal) tiene como objetivo que cada mexicano tenga acceso a drenaje en su vivienda, esta metodología verifica que el dinero público se gaste en materiales, maquinaria y trabajadores necesarios para instalar una red de drenaje por todo el país. Por otro lado, el SED, mediante indicadores apropiados (como el porcentaje de viviendas con acceso a drenaje o promedio de días para la construcción de redes de drenaje) lleva a cabo una evaluación del desempeño de los programas.

Cuando tenemos acceso a esta información, también tenemos certeza si se está utilizando correcta o incorrectamente el recurso público. En cierta medida, todos quienes pagamos impuestos somos obligatoriamente inversionistas de México, y el Gobierno es quien administra ese dinero que invertimos para que se cumplan los objetivos plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo (que sería como el plan de negocio de la empresa “México” en la que invertimos).

Estimado lector, si usted no está seguro de que su dinero se utiliza de la mejor manera, lo invito a revisar el sitio web https://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx. Aquí podrá encontrar cómo los Gobiernos federal, estatal y municipal están utilizando los recursos que usted brinda mediante los impuestos que paga al comprar una Coca Cola, poseer un vehículo e inclusive trabajar.

Para el estado de Colima encontramos dos indicadores interesantes: el Índice de Calidad en la Información y el Diagnóstico sobre el avance en la implementación del PbR-SED. En el primero, Colima tiene la quinta posición a nivel nacional con un puntaje de 98/100 que indica que los informes que ha presentado el Gobierno del Estado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cuentan con las características necesarias para valorar el desempeño del gasto.

Por otro lado, el Diagnóstico sobre el avance en la implementación del PbR-SED señala que Colima es la doceava entidad con mejor aplicación de esta metodología de transparencia presupuestaria. Cabe destacar que el avance de nuestro estado en tan sólo dos años ha sido enorme, pues en 2018 ocupaba la posición 28 y este año ocupa la 12; esto quiere decir que durante ese periodo, la administración estatal mejoró la cantidad y calidad de la información proporcionada para verificar que el dinero que recibe proveniente de impuestos se utilice eficientemente.

Causa indignación y enojo cuando como ciudadanos que pagamos impuestos a tiempo, escuchamos decir que existe mal manejo de los recursos públicos. Sin embargo, es necesario verificar por nuestra cuenta, ahí está la información, para evitar caer en la inercia sin sustento que alienta el enojo y la división colectiva. Recordemos, como afirmó el filósofo inglés Francis Bacon, que “el conocimiento es poder”.

diamalenri@gmail.com

*Licenciada en Economía por la Universidad de Colima