Fabian Rivera

En Libertad

JUEGO DE TRONOS

“El mundo de Juego de tronos es, al igual que el nuestro, un tablero complejo con múltiples tensiones y luchas de poder. No es posible acabar con la violencia y el poder en sí mismos; tan solo cabe apropiarse de ellos y, neutralizando al resto de fuerzas y poderes, ponerlos al servicio de un determinado principio de legitimidad. Por así decirlo, no existe una legítima legitimidad sin poder, aunque sí puede existir durante siglos un poder poderoso sin legitimidad; he ahí el verdadero drama de la política..." Pasaje de: "Ganar o morir: Lecciones políticas en Juego de tronos" por Pablo Iglesias.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

En una muestra más de “pequeño dictadorzuelo”, esta semana Andrés Manuel López Obrador volvió a atentar contra la libertad de expresión al tratar de intimidar al periodista Carlos Loret de Mola con su ya tradicional modus operandi, de dedicar un espacio de sus conferencias mañaneras a “reclamar” en vivo a los periodistas y medios de comunicación por estar “en contra de su cuarta transformación”. El primer mandatario mostró un autoritarismo característico en él, abusando de su poder y limitando el derecho inalienable de expresarnos y pensar distinto.

Lo anterior me hizo recordar un interesante libro escrito por el politólogo español, Pablo Iglesias Turrión, denominado Ganar o morir: Lecciones políticas en Juego de tronos, de ediciones Akal. En dicho libro, el autor realiza una interesante analogía sobre el escenario de destrucción del orden civil y político que se presentan en la afamada novela de George R. R. Martin, así como la lucha a muerte por la conquista del Trono de Hierro por parte de un puñado de reinos, con un colapso civilizatorio a las puertas, tal como sucede en el escenario político actual.

Durante el texto, Iglesias Turrión narra el final de la tercera temporada, donde “estalla todo el poder” de la Khaleesi (Daenerys Targaryen), quien a través de sus dragones se convierte en una candidata al trono, pues ha conseguido reunir un ejército temible, cuantioso y formado por soldados de élite, lo que le ha significado un poder temible ganado por legitimidad, misma que se ha dado gracias a sucesos tales como la vez que liberó a los inmaculados de la Bahía de los esclavos, llegando a un acuerdo con los amos de Astapor a cambio de tres barcos, todos sus bienes comerciales y el más fuerte de sus tres dragones, Drogon.

Cuando su traductora comunica a los recién liberados que deben su libertad a Daenerys, ésta le manda callar, y pronuncia las siguientes palabras: “No me debéis vuestra libertad. No puedo dárosla. Vuestra libertad no era mía para dárosla. Os pertenece a vosotros y solo a vosotros. Si queréis recuperarla debéis tomarla vosotros mismos. Todos y cada uno de vosotros”.

Es así como, gracias a esa legitimidad, la Khaleesi va conquistando y consigue reunir un gran poder, que apuntala y acrecienta su legitimidad. Poder y legitimidad están estrechamente vinculados. Sin sus “acciones ejemplares” Khaleesi no obtendría el reconocimiento y la legitimidad gracias a las cuales acumula cada vez más poder a lo largo de la trama.

De acuerdo con Max Weber en su Sociología del poder, un poder se obedece por ser legítimo. Es un debate sobre la legitimidad del poder el cuál Bertrand Russell, al igual que Weber lo relaciona con lo que llama la “justicia de la democracia” que se divide en dos dimensiones: el merito y el control del poder, Para Russell existen dos principios que limitan al poder: la libertad y la tolerancia. Para él, “la base esencial de la libertad no radica simplemente en las instituciones políticas, sino en la difusión general del conocimiento de que todas las opciones tienen derecho a existir y de que, por muy convencido que uno esté, es posible equivocarse”.

*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty. Correo: fmoral@eslibertad.org