Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

LA. ESTRELLA. DE. BELÉN

Buenos, los videos de “Latinus” con Carlos Loret de Mola y Brozo, que pueden verse en: latinus.us
            Importante para la popularidad de López Obrador -que si bien es muy superior a la de peña Nieto, es poco mejor que la que tenía Vicente Fox y menor a la que tenía Felipe Calderón a los dos años de su gobierno-, ha sido su supuesto combate contra la corrupción y si bien, en las dos o tres horas diarias de su “mañanera”, echa peses de la de sexenios anteriores y asegura que no existe, ni entre sus colaboradores, ni en su familia, hermanos, sobrinos, etc.; la realidad ha mostrado que no es así: aseguró que el gobierno de Peña Nieto era corrupto porque adjudicó directamente el 64% de sus contratos y el  Plan Nacional de Desarrollo de López prohíbe las Adjudicaciones Directas, sin embargo, en su gobierno  el 78% de las compras y obras, han sido por adjudicación directa; además videos han mostrado a su hermano Pío, recibiendo dinero en efectivo del gobierno de Chiapas, que justifica como “aportaciones”, su prima hermana Felipa Guadalupe Obrador Olan, a través de su empresa “Litoral Laboratorios Industriales”, tiene contratos de cientos de millones con Pemex; y ya hemos comentado en otros artículos, los actos de corrupción de su secretario privado, su vocero y varios miembros de su gabinete.
            La estrella de Belén, sólo se menciona en el capítulo 2 del evangelio de Mateo: “Unos magos (astrólogos) que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo `¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Es que vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarlo’”, en una historia intracultural y de acuerdo, a las “notas” de la Biblia de Jerusalén: el evangelista piensa en un astro milagroso (en la cosmogonía bíblica el mundo fue creado por Dios), del que es inútil buscar una explicación natural. Si es histórica, la estrella pudo haber sido una supernova -que por su luz se utilizan actualmente para medir la expansión del universo (Kepler creía que era una Nova o Supernova)-, un cometa -que se forman en la zona más externa del sistema solar, desarrollando su cola al acercarse al sol-, o una conjunción planetaria (de Júpiter y Saturno en el signo zodiacal de piscis).
            En plática de José Gabriel Funes, SJ, decía que hay que considerar que los Evangelios -Buenas Nuevas-, no son biografías de Jesús, sino testimonios de su vida y doctrina. En el de Mateo, Jesús es Maestro, Legislador, Juez, Salvador y Pantocrátor -todo poderoso-, de ahí la “adoración de los Magos”, un relato de carácter haggádico (didáctico). Benedicto XVI, al hablar de la Epifanía del Señor el 6 de enero del 2011, explica que los Magos eran sabios que escrutaban el cielo, hombres en busca de la verdadera luz, que ven en la creación la firma de Dios (cuando uno firma, hace constar que lo ahí escrito es firme, es verdadero). El Salmo 19 dice: “El cielo proclama la gloria de Dios” y eso mostró la estrella de Belén.
            Los Magos se habrían preguntado: ¿Por qué existe el universo?, ¿Tiene un significado último? Dios le da sentido y esperanza. Sería interesante conocer lo que los Magos iban comentando cuando seguían a la estrella (probablemente venían de Persia, lo que actualmente es Irán). El mensaje de Mateo es que la salvación es para todos. 
La Estrella de Belén, representa la luz de la Fe que brilla en los corazones.
Hasta la próxima semana. 
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