Fabian Rivera

En Libertad

La “Maradonalización” de la sociedad

TRATANDO DE HACER una analogía, con sus debidas dimensiones, sobre aquel famoso libro de George Ritzer denominado La McDonaldización de la sociedad, publicado en 1995. Recientemente, con la muerte de Diego Armando Maradona, se dio fenómeno a nivel mundial, pero sobre todo en los países latinoamericanos, por querer “racionalizar” al famoso futbolista argentino. Vamos a entender este concepto (racionalidad) desde el punto de vista weberiano como “la acción racional”, la cual se enfoca en fines precisos y podemos dividirla en dos vertientes: “la acción racional con referencia a fines” (zweckrational) y “la acción racional con referencia a valores” (wertrational), la primera identificada con la burocracia y la segunda con la religión.
En este intento por inmortalizar al futbolista, pudimos en los días posteriores a su muerte, una cantidad innumerable de videos, notas periodísticas, reportajes, etc, que invadieron nuestras redes sociales y algunas revistas y diarios. Desde nuestra perspectiva Maradona fue un buen jugador de fútbol, pero más allá de lo que hizo en la cancha considero que su mayor mérito para volverse “inmortal” radica en lo hizo fuera de ella. Viajes, excentricidades, escándalos, drogas, mujeres, hicieron del astro sudamericano una leyenda. 
Buenos futbolistas hay varios, Johan Cruyff, Alfredo Di Stéfano, Franz Beckenbauer, el mismo Pelé y más recientemente Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, pero todos ellos han tenido algo que no pudo lograr Maradona con todo y su fama, una trayectoria limpia.
Quizá podemos entenderlo desde el punto de vista de la identidad, a decir que la identidad es un “proyecto distintivamente moderno, un intento del individuo por construir reflexivamente una narrativa personal que le permita comprenderse a sí mismo y tener control sobre su vida y futuro en condiciones de incertidumbre. (Giddens, 2002). Algunos fanáticos del argentino han logrado “identificarse” con esa personalidad dual que posee.
Desde aquel glorioso gol considerado el mejor de la historia del futbol anotado en el Estadio Azteca en cuartos de final a los ingleses, hasta aquella deshonestidad cometida en el mismo partido a la cual cínicamente denominó “mano de dios”, Maradona es y será un icono del futbol, pero no precisamente el mejor jugador de la historia, su comportamiento fuera de las canchas dio más de que hablar que los mismos partidos que pudo brindar a toda la hinchada del futbol. 

La “Maradonalización” se manifestó, desnudando así nuestra sociedad carente de valores, identificada más con “la mano de dios” que con el fair play, al igual que las sociedades subdesarrolladas. 
*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty.