Diana Amparo Maldonado Enríquez

Toque de Diana

La mujer y la oratoria

Un problema al que me enfrento desde niña, es el hablar en público. Para mi fortuna, cuando cursaba la primaria, encontré en la oratoria una disciplina que me brindó (y sigue brindando) herramientas para articular mejor mis ideas y tener confianza en mí misma al exponer puntos de vista tanto ante grandes auditorios como en grupos selectos de personas. Sin embargo, no todas las niñas tuvieron la misma suerte que yo. Fui muy afortunada.

La oratoria me abre enormes puertas para crecer como profesionista y como persona. Una de ellas es compartir el conocimiento que poseo sobre técnicas de expresión oral en charlas y talleres en Colima. En estos espacios he sido testigo de la baja participación activa de niñas, jóvenes y adultas en comparación con niños, jóvenes y adultos, he sido testigo de que la inseguridad (generalmente) se presenta más en las mujeres que en los hombres.

Como ya han expuesto estudios sociológicos, este comportamiento se debe a los legados de una cultura machista en la que la mujer no tenía espacio en la vida pública (consideramos que no éramos dignas del voto hace 67 años), que estábamos condenadas a la cocina y la crianza de los hijos, que como escribió Rosario Castellanos en Mujer que sabe Latín… Estábamos expulsadas del aula académica, del ágora política y del ámbito religioso. Y hoy en pleno siglo 21, con la información en nuestro dedo índice, lamentablemente, en algunos hogares mexicanos esta cultura persiste, silenciando la voz de la mujer.

Nuestra realidad en México es inaudita: de un auditorio de cien personas, sólo le pasamos el micrófono a 48 de ellas, y a las otras 52 se los negamos; e inclusive cuando se exige el paso del micrófono se les señala y critica. Las mujeres tenemos mucho que decir como profesionistas realizando propuestas en nuestro ámbito laboral, como ciudadanas preocupadas por el desarrollo de nuestra sociedad y como personas haciendo uso de nuestro derecho a la libre expresión.

Hace un tiempo leí sobre una situación que se presentaba en el equipo de asesores del presidente Barack Obama. En este grupo mixto, conformado tanto por hombres como por mujeres, sucedía que cuando una mujer manifestaba su opinión en una reunión, pronto era “corregida” por uno de los hombres, diluyendo su aportación en el olvido. Ante esto, las mujeres comenzaron a defender la palabra de sus compañeras, retomando sus aportaciones previas y creciendo su presencia en la toma de decisiones. Considero que es una magnífica estrategia de solidaridad en la palabra.

Hoy en nuestro país y en Colima celebramos el Día Nacional de la Oratoria, pero lo celebramos en medio de una crisis para las mujeres. Nos encontramos con un torrente de violencia y muerte a los cuales somos acreedoras sólo por nacer con el sexo que nacimos (y que no elegimos). Además, al manifestar nuestro enojo y demandar acciones efectivas para asegurar nuestra vida, recibimos burlas y denostaciones que nos convierten en las villanas de esta historia.

Sin embargo, creo firmemente en la solidaridad y diálogo crítico que nos proporciona la oratoria. Ayer la comunidad colimense de oratoria y debate nos reunimos para celebrar las formas libres de expresión en una conferencia y un panel organizados por la FEUC; en ambos eventos, participamos tanto hombres como mujeres con experiencia en la oratoria y el debate.

He ahí el poder de la oratoria: dotar de un arsenal para expresarnos con estructura y argumentos, y combatir la ignorancia. Comencemos por ceder el uso de la voz a nuestra compañera, animar a nuestra amiga a expresar su idea, motivar a que más niñas participen en ceremonias cívicas. La mujer y la oratoria son una dupla necesaria si aspiramos a que el micrófono llegue a las cien personas en el auditorio y en esas voces, hasta ahora acalladas, escuchar las soluciones a nuestros problemas.

1º Retoque

¡Feliz Día Nacional de la Oratoria! Muchas gracias al maestro Rubén Pérez Anguiano, Sofía Gutiérrez, Manuel Trujillo, Francia Beltrán, Arnoldo Delgadillo y Ximena Gutiérrez, por compartir sus conocimientos y amor por la palabra libre con las y los colimenses.



diamalenri@gmail.com

*Campeona de oratoria y debate