Fabian Rivera

En Libertad

La participación política

Para el constitucionalista francés Georges Burdeau, podemos dividir a la política en dos vertientes: "La política desde el punto de vista estático”, la cual, es aquella estructura que imponen a la sociedad las relaciones de autoridad y de obediencia, establecidas en vista de un interés común. Y la política, desde el aspecto dinámico, la cual se refiere a todos los fenómenos implicados por la actividad que tiende a la conquista del poder o a su ejercicio". Lo que es cierto, como lo menciona el sociólogo mexicano, Lucio Mendieta y Núñez “nadie puede escapar de la política”, todos vivimos bajo su influjo directa o indirectamente. Quien diga que no participa en política, seguramente está mintiendo, “la política, quiéranlo o no, nos somete a su poder ineludible, a través de las leyes laborales, tributarias, de reclutamiento, educación y de tantas otras que rigen la vida de hombre en la sociedad” dixit Mendienta.
La participación política en estos tiempos es fundamental para decidir el destino de nuestros entornos. Es a través de la política, que se toman decisiones para la generación y construcción de un bien común. De acuerdo con Jacqueline Peschard, Ex Consejera Ciudadana del Instituto Federal Electoral, “la política, es el ámbito de la sociedad relativo a la organización del poder”, es decir, tal como lo mencionamos, es en la esfera política donde se toman decisiones de proyección social.
Es la cultura política un concepto primordial, que todo gobierno debe trabajar para robustecer nuestra incipiente democracia. Fortalecer las instituciones es tarea de todos. Es a través de los valores, convicciones y conductas, que debemos construir y garantizar la solidez de nuestro sistema democrático, para que ningún “caudillo populista” las destruya. 
Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, en el libro Como mueren las democracias, desarrollan una serie de planteamientos, en los cuales analizan diversos personajes “anti-establishment” y/o radicales, que actualmente dominan el escenario público.
El argumento principal de los autores, es que “la mayoría de las quiebras democráticas no las provocan soldados ni generales, sino los propios gobiernos electos” y que las democracias perecen por su propio debilitamiento paulatino, provocado por estos personajes.  Dichos “héroes antiliberales, han crecido gracias a las promesas que la democracia liberal no ha cumplido o ha dejado de cumplir.
Una de sus principales banderas, es precisamente la democracia, pero como hemos dicho, la democracia no es cuestión de un solo hombre, la democracia es tarea de todos. Estos personajes, son demagogos en potencia, y por desgracia, envuelven a las mayorías “La gran ironía del por qué mueren las democracias, es porque se utiliza como pretexto la defensa de la misma democracia”, asegura Levitsky.
Democracia: Norberto Bobbio propone, que, para el estudio de la democracia, debemos dividir entre dos ideas el ideal democrático y la democracia real. “Los valores últimos en los cuales se inspira la democracia, son la libertad y la igualdad”, y creo que el actual gobierno federal carece de ambos.

*El que suscribe es Maestro en Alta Dirección y Coordinador Local de Students For Liberty.