Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

Leo Zuckermann Beha

En el Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 8 de noviembre se reformaron diversas leyes con objeto de combatir facturas que amparan operaciones inexistentes, sancionando en el Artículo 113 bis del Código Fiscal de la Federación con pena de dos a nueve años de prisión “al que por sí o por interpósita persona, expida, enajene, compre, o adquiera comprobantes fiscales, que amparen operaciones inexistentes, faltas o actos jurídicos simulados”; en el Código Penal federal, se incorpora una fracción al artículo 11 bis, sancionando por lo mismo, a las personas morales; en el Código Nacional de Procedimientos Penales, en el Artículo 167 se considera prisión preventiva, cuando las cifras, cantidad o valor de los comprobantes fiscales supere 7.8 millones (tres veces lo establecido en la fracción 111 del Artículo 108 del CFF); en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada se agregan esos delitos con el límite señalado; y en la Ley de Seguridad Nacional se incluyen como amenazas a la seguridad nacional (todos esos cambios entrarán en vigor el 1º de enero del 2020).

Me invitaron en la Universidad Cuauhtémoc a la conferencia: “La educación en México, una visión hacia el futuro” de Leo Zuckermann, premio nacional de periodismo por el Mejor Artículo de Fondo, Premio de Periodismo “José Pagés Llergo” y uno de los trescientos líderes, según la revista “Líderes Mexicanos”. Empezó hablando de la inseguridad, situación crítica en México, donde los homicidios que en el 2007 eran siete por cada cien mil habitantes, en el 2018 ya fueron 30 por cada cien mil, sin que se vea que ayude la afirmación de López Obrador en Veracruz: “Vamos a atender las causas de la violencia”, que en todo caso pudiera servir a largo plazo, pero ¿mientras tanto…?

Se requieren buenos policías, fiscales, jueces y cárceles y aunque creó la Guardia Nacional, no ha hecho nada para mejorar policías municipales, estatales, fiscales, jueces ni cárceles. No puede esperar resultados diferentes si hace casi lo mismo que los gobiernos anteriores, pero además cayendo en contradicciones, afirmando por una parte: “violencia se resuelve con violencia” y por otra: ”ojo por ojo y diente por diente NO, porque nos quedamos chimuelos”. Ha generado divisiones incluyendo a militares que se encuentran molestos: en Michoacán emboscaron y mataron a 13 policías, un día después en Guerrero hubo 15 muertos incluyendo un militar, poco después dejaron libre al Chapito Ovidio Guzmán López en operativo fallido y días más tarde masacraron a tres mujeres y 6 niños de la Familia LeBarón.

Como segundo tema se refirió a la contrarreforma educativa, fundamental por la rectoría del Estado sobre la educación (el 86 por ciento de las escuelas en México son públicas). Antes de la reforma de Peña Nieto mandaban los sindicatos y parece que volverán a hacerlo con los cambios de AMLO, que por ejemplo elimina la evaluación de maestros para conseguir plazas (que antes de la reforma del Gobierno anterior, se heredaban, se vendían o las otorgaban los líderes), para evaluar a los maestros para subir de escalafón y para mantenerse dando clases (a quien no pasaba después de oportunidades para capacitarse lo mandaban a puestos administrativos). Es un grave retroceso en materia educativa.

Hasta la próxima semana.

ferfvelv@prodigy.net.mx