Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

Más de la Reforma Fiscal 2020

Tras el fracaso de no haber podido vender el avión presidencial en su primer año de gobierno y que prácticamente costó lo mismo teniéndolo parado que si lo hubiera utilizado, López Obrador ha dado pie a multitud de burlas al comentar la posibilidad de rifarlo a través de la Lotería Nacional; ignora que no lo puede rifar, porque está arrendado, ni puede hacerlo a través de la Lotería, cuya ley sólo permite premios en efectivo. ¿Será por ignorancia, o para desviar la atención de su Reforma Judicial?, que si se autoriza como está el borrador, acabaría con muchos de los derechos de los mexicanos, permitiendo por ejemplo que por cualquier delito se arraigue al sospechoso hasta por 40 días, que puedan intervenirse teléfonos y redes sociales sin orden judicial y que se permitan confesiones obtenidas mediante tortura (todo ello agravado con la nueva Ley de Extinción de Dominio, que permite vender los bienes de los acusados, antes de que se defina su culpabilidad).

Y siguiendo con la Reforma Fiscal, a la que me referí la semana pasada: habrá mayor fiscalización a tarjetas de crédito y departamentales, que si reportan gastos superiores a los ingresos del causante, la autoridad podrá determinar discrepancia fiscal; se incrementa el IEPS por el consumo de refrescos, cervezas y cigarros; en deudas superiores a veinte millones de pesos, no podrán deducirse intereses netos que superen el 30% de la utilidad ajustada; se deberá retener ISR por los servicios que se presten a través de plataformas digitales como hospedaje, enajenación de bienes y servicios y transporte de pasajeros (los Uber ya no podrán estar en el RIF -Régimen de Incorporación Fiscal-); las donatarias autorizadas, ya no deberán pagar IVA por ninguno de los ingresos que perciban.

Por jurisprudencia reciente, cualquier operación de la empresa, cualquier Acta de Asamblea o contrato, para tener efecto fiscal, deberán tener una fecha cierta, para lo cual, los dos últimos, sólo la tendrán al registrarse en el Registro Público, al certificarse ante fedatario, o cuando fallezca uno de los firmantes. Entre lo más agresivo, además del combate al tráfico de facturas, está la figura del colaborador fiscal, que trata de promover delatores fiscales, empleados o exempleados que acusen prácticas indebidas en los centros de trabajo y a quienes el SAT premiará en efectivo o en especie, con rifas de bienes decomisados, esta figura que ya se ha considerado como parte de una Inquisición Fiscal, se prestará a que personas despedidas de sus trabajos acusen, con razón o sin ella, a sus expatrones.

En conclusión, habrá que estar checando las listas del SAT sobre EFOS (para evitar la cancelación temporal de sellos digitales); elaborar manuales para acreditar la materialidad de las facturas que paguen (ya que sin no hay razón de negocios se negará el beneficio fiscal); considerar que ya socios o accionistas responden al fisco hasta con su patrimonio personal; evitar lo que puedan considerar las autoridades simulación de actos fiscales, como facturas entre empresas relacionadas, especialmente cuando unas ganan y otras pierden; y considerar que para las autoridades fiscales ya no solo se deberá evitar la evasión fiscal, sino que deberá reportarse la planeación que permita pagar menos impuestos. Hasta la próxima semana.