Alfonso Polanco Terríquez

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Óscar Ávalos Verdugo

Hablar del exalcalde de Tecomán, Óscar Ávalos, es hablar de una leyenda en el mercado de la política, no cualquiera logra permanecer como funcionario varias décadas, al paso que va, puede igualar al decano de la política colimense. Ávalos Verdugo puede presumir de ser académico, empresario exitoso, honrado, honesto, excelente esposo y padre de familia, decir esto en tiempos actuales no es fácil.

Tiene muchos méritos a favor, el exalcalde tecomense, mas también cualidades que pueden funcionarle en su carrera por ser postulante a la gubernatura en el 2021 por su partido, tiene lo que más necesitan en el PRI: dinero y grupos de poder que lo pueden respaldar, solo tendría que tener cuidado de que el diablo no lo bese, mas la pregunta queda en el aire, ¿será buena opción que participe por este ente en el que la ciudadanía por ningún motivo volvería a sufragar?

Para nadie es desconocido que los inicios de Ávalos Verdugo fueron de la mano de quienes han financiado a la ultraderecha en México, mismo que hoy por hoy en su narrativa y declaraciones de hombre de buenas costumbres para ser que mantiene una relación más respetuosa con estos poderes fácticos sin llegar a la sumisión, lo cual lo hace un candidato potencial a participar.

Las tesis argumentativas de Ávalos Verdugo hoy están más cercanas a la realidad con el gobierno cristiano que tiene el actual Presidente de México, por lo que en un momento dado, no descarten que el Ejecutivo federal lo pueda tener en la mira, porque en este caso, con él de funcionario estatal, la cartilla moral de la 4T se cumple, los ciudadanos quieren un político trabajador, emprendedor, honesto, honrado, respetuoso, que no llegue a la función pública a enriquecerse.

Lo cierto, Ávalos Verdugo quiere y puede. Ya empezó y lo hace en buen momento, a tiempo para comenzar a crecer en áreas en las que es desconocido, pero creemos que debiera analizar otros escenarios políticos retirados del PRI, por ejemplo: encajaría perfectamente en el grupo de Leoncio Morán, y a Locho no le caería mal un aliado de esta naturaleza en donde es prácticamente desconocido en el Valle: Armería-Tecomán, además del área agropecuaria. El tiempo lo dirá.

LA CRISIS DE LA PRENSA

No solo de la prensa sino de todos los medios impresos, incluyendo los libros, de por sí eran pocos quienes compraban en México y en Colima una obra, con el internet y el acceso al PDF muchos han optado por tenerlos en línea, lo que nos ha llevado a que varias casas editoras corran peligro incluso de cubrir la nómina de su equipo de trabajo.

Hay quienes presumen de tener tirajes en la entidad de tres mil diarios, lo cual, para quienes conocemos, eso solo pasa en sus sueños idílicos. Esta temática es ampliamente percibida por quienes estamos en los medios de comunicación, pero en cierta ocasión, charlando con Manuel Sánchez, en el Club de Primeras Planas, Capítulo Colima, confirmó la crisis al manejar números de ventas de periódicos locales y nacionales, así como de revistas a la baja de manera alarmante, una revista nacional que vendía hace dos décadas 250 a 300 números por semana, hoy en día no vende ni 20 en toda la entidad.

Indudablemente las redes sociales han provocado la crisis en los medios impresos, pero tampoco van a provocar su desaparición, la nota es nota y ésta solo será histórica cuando quede plasmada, de ahí la importancia de la prensa. Las redes sociales están expuestas a la falsedad, al oportunismo, a la cobardía, el medio impreso no, quien escribe lleva firma y casa editora por delante.

Muchas casas comerciales han dejado de anunciarse en la prensa y revistas, incluso han preferido hacer sus propias impresiones para hacerla llegar a sus clientelas, con la producción de este material, estas casas de comercio sustentan que mientras no esté plasmado, se corre el riesgo que los ciudadanos no se enteren de su promoción.

En días pasados, Carlos Valdez, dueño de una casa editora, nos compartió un documento, el tema: venta de la información vía digital, creo que es una oportunidad para que las casas editoras se oxigenen, ir adquiriendo divisas que han dejado de tener por la falta de ventas, pero esto siempre y cuando ofrezcan al usuario precios al alcance de la mayoría de los ciudadanos. Incluso vía electrónica pueden ofrecer otros tipos de publicidad oportuna, veraz, clara y breve, con la cual los ciudadanos colimenses y la sociedad de la entidad salgan beneficiados. Nos vemos en otra entrega.