Alfonso Polanco Terríquez

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Pueblo chico, infierno grande

“Benditas sean las redes sociales”, palabras más o menos dice López Obrador cuando hace referencia a éstas; estamos de acuerdo con el presidente de México, las redes no solo nos dan de oportunidad de obtener información, sino a través de estas a su vez nos llegan muchos datos de manera veraz y oportuna, convirtiendo a la nación en una “Aldea global” (Marshall McLuhan).

La Ciudad de México no es chica, muchos menos Colima, pero gracias a las redes sociales todos comenzamos a conocernos más, máximo a las figuras públicas o actores políticos. Tal pareciera que nadie pueden hacer nada sin que todos se enteren, como decimos los colimenses, todos nos conocemos, inclusive algunos conocen nuestra vida y milagros, hasta más de un milagro colgados por otros a nuestras personas que muchas de las veces los involucrados desconocen.

A través de las redes sociales podemos saber de qué pie cojeamos y de cuál cojean otros. Difícilmente podremos evitar que quienes se dedican a correr de una lado a otro con la información o los fake news -noticias falsas- paren, aunque nuestra vida se convirtiera para más de uno en un infierno.

Si antes era difícil encubrir cosas ahora con las redes sociales esto es peor, no puedes hacer o decir algo, porque ten la seguridad que tarde o temprano todos se enterarán y frecuentemente al difundirse el hecho más de uno puede distorsionarlo, por eso a veces lo mejor es enfrentar la situación, no confrontarse con la misma, muchos menos con quien la esté difundiendo.

Desde hace varias décadas Colima es considerada como una ciudad, para muchos es un pueblote -por la forma de conducir, vivir, por citar algunas-, en el cual más de uno trae su propio infierno, con sus propias dimensiones, que cuando superan los límites de lo racional se convierten en un verdadero suplicio para quien lo carga.

Anteriormente para eludir los efectos bastaba con poner tierra de por medio, es decir, salirse del lugar en donde se atribuye el chisme o la verdad, pero esto hoy no basta, el acto no solo salpica a los involucrados sino a quienes los rodean, aunque el lodo pegado se seque y caiga, la marca ya queda.

La cierto, muchos sabemos que este es mi Colima, la ciudad o pueblo en que vivo y vivimos, en el que hoy vemos que más de uno vive un infierno por acciones que las mismas personas ejecutan o no tiene el cuidado que debieran tener, olvidado las enseñanza de la propia naturaleza nos da, por ejemplo: nadie puede mover o ir pegarle al avispero y luego asustarse porque las avispas te persigan, más si estas son abejas africanas.

¿Habrá alguna autoridad que ponga orden a todo esto? No, quien lo ejecute corre el peligro de que el saquen sus papelitos al aire. ¿Qué podemos hacer? Cada uno podemos hacer mucho, sí, debemos recobrar los principios y valores que deben regir en una sociedad que aspire al desarrollo armónico e integral de sus ciudadanos. Tú decides ciudadano el Colima o México qué quieres.



¿Violencia de género lo de Indira Vizcaíno?

Nadie lo duda que pueda hacer así, como lo cita la Súperdelegada; lo lamentable que hasta hoy se dé cuenta que existe contra de ella y contra muchas mujeres y hombres, lo triste, contra niños y niñas que no son escuchados por nadie, solo se presta la voz de alerta cuando un hecho lamentable sucedió y el cuál nadie puede reparar.

Hace menos de un año denunciamos en este espacio la violencia que sufrían las diputadas locales Jazmín García y Claudia Aguirre -aclaramos interpusieron denuncia penal, no mediática- e Indira Vizcaíno guardó silencio, no así las legisladoras federales Claudia Yáñez, la senadora Griselda Valencia y el pdte. del partido Morena Sergio Bojado, quienes alzaron la voz para exigir un basta.

Indira Vizcaíno, la opinión general señala, ojala que estos hechos con los cual te sientes agredida te den tiempo de perder menos tiempo en buscar una candidatura para el 2021 y comenzar a dar respuesta a una sociedad que les exige a los de la 4T resultados y a la vez, construir una estrategia que nos ayude a cerrar una brecha de unidad entre los colimenses para hacer un alto a cualquier tipo de violencia, en especial con lo más importante que tenemos en el Colima: los niños, las niñas y las personas vulnerables.

Para despedirme. Tenemos un Congreso local que en realidad dejaron áreas vitales para el desarrollo de Colima sin dinero y dieron a otros rubros inclusive de ellos, innecesarios. Nos vemos en otra entrega.