Alfonso Polanco Terríquez

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

¿Qué es el amor?

“Cuando el amor os llame, seguidle, aunque sus caminos sean agrestes y escarpados. Y cuando os hable creedle, aunque su voz pueda desbaratar vuestros sueños como el viento asola vuestros jardines. Así como os agranda, también os poda. Así como sube hasta vuestras copas y acaricia nuestras frágiles ramas que tiemblan al sol, también penetrará hasta vuestras raíces y las sacudirá de su arraigo en la tierra.” Jali Gilbrán.

Ayer festejamos el Día del Amor y la Amistad. Día a día alcanza mayores niveles de comercialización la fecha, los mass media dejan un patrón de vacío en personas que viven de ideales creados por connotaciones que no tienen nada que ver con la realidad de ser amado, esta semántica solo provoca depresiones y ansiedades que llevan incluso a las drogas o al suicidio, la entidad ocupa altos niveles en esto último citado.

Esos patrones que más de uno tiene en festejos como los de ayer, son preocupantes, nos deben ocupar, muchos lo dan todo y se quedan sin nada, viven en la esperanza de que se acuerden de ellos y les sea reintegrado lo que se ha dado, eso lleva a muchos a la idealización, al mundo de los sueños que cuando aterrizan se golpean con el muro de la realidad.

Cuántos de ustedes no han visto destruirse a más de alguien en nombre del amor, atrapados en una telaraña de un sentimiento que dicen que es inconfortable e impulsivo, incluso más de uno podrá decir que eso no es un verdadero amor, sino algo enfermizo, si es así como lo consideras, como algo enfermo, entonces hay pocas personas sanas porque en su mayoría lo han sentido, esto es amor.

Para algunos amar es la experiencia más gratificante, por eso buscan con pasión el amor: incluso lo consideran la fuente de felicidad y estabilidad, hay quienes hacen mandas por un amor, otros tantos lo compran o tratan de alquilarlo; lo cierto, el amor es un concepto que lo han configurado como una especie de religión, incluso quien ama o son amados afirman que es el principal factor para sentirse autorealizado, aunque lo duden, esta también es una forma de amar.

El valor otorgado al amor supera cualquier especulación o expectativa, lo han convertido en un valor absoluto que trasciende lo terrenal, de ahí las frases: el amor todo lo puede, el amor es eterno, inagotable e incondicional. Muchos desearían tener un romance tierno y dulce como el de Romeo y Julieta, cuando duró solamente 24 horas y fue tormentoso, además habría que haberlos visto 20 años después de unidos para ver si la realidad coincidía con el significado otorgado al concepto amor.

El valor dado al amor en la actualidad, infla, sobrevalora su connotación. Me rehúso aceptar que el amor sea una especie de estado hipnótico, algo en automático, donde todo está hecho, de lo que debemos estar consciente es que los peores estragos psicológicamente que hemos tenido en el devenir histórico, han sido causados por sentimientos amorosos intensos, en este sentido La Ilíada es un ejemplo clásico, la vida de Julio César o Marco Antonio, por citar, así como los cientos de personas que pierden la vida en su nombre.

Las canciones de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel, Roberto Carlos, Emmanuel, José José, por citar algunos, nos hacen sentir a través de sus letras que muchas de las veces el amor no es una panacea, incluso la filosofía señala que la otra cara del amor es el miedo, como lo afirma Erick From en su obra El miedo a la libertad.

Aquellos que han sentido hormigueo en el estómago, en las manos por otro ser, deben de darse un aplauso, pueden ser considerados como anormales, porque el amor te hace accionar cuestiones fantásticas, o actitudes de locos, quienes critican olvidan que el amor es algo genuino, natural, o como decían nuestros abuelos, en la vida hay tres cosas que no se pueden esconder: el dinero, lo pen… y lo enamorado.

Amor y amistad se confunden; por eso realizamos una breve reflexión sobre el amor, a partir de lo escuchado y leído, al tiempo de rechazar ese tipo de amor mítico y utópico como el de Romeo y Julieta, sin caer en menospreciar lo positivo y negativo de amar, sino señalando que a veces por amor se llora, hay ansiedad y quienes niegan esta parte de la semántica, impulsan a vivir patrones no apegados a la realidad que pueden efectivamente llevar al suicidio.

Para despedirme. Quizás digas que soy un soñador/ Pero no soy el único./ Espero que algún día te unas a nosotros/ Y el mundo será uno solo.

Nos vemos en otra entrega.