Fernando F. Velasco Villa

Cada lunes desde algún lugar de Jalisco

RIDÍCULO DE MÉXICO, EN LA REUNIÓN DE LA OPEP Y PRODUCTORES INDEPENDIENTES

Leí el libro: “Instrucciones para Sobrevivir en el México de la 4T” de Gil Gamés y Trino (TusQuets Editores, 2019), que utiliza un lenguaje algo raro, en el que se refiere al presidente “Liópez” Obrador -quizás para evitar demandas- y continuamente a Gil Gamés, lo que no simplifica la lectura; sin embargo, me permitió recordar varias acciones del gobierno de AMLO, para mí, perjudiciales para México.

Ane los bajísimos precios del petróleo, la OPEP -Organización Mundial de Países Exportadores de Petróleo- organizó videoconferencia a la que invitó a los productores independientes, para el jueves 9 de abril, con el objeto de ponerse de acuerdo para reducir la producción mundial y estabilizando los mercados, lograr incrementar el precio, en beneficio de todos. Después de cerca de once horas de discusión, por fin se llegó al acuerdo de que todos redujeran la producción de su país en 23% y así se fue indicando a cada representante, que, de acuerdo, a lo que había producido y aplicando el porcentaje acordado, le correspondería reducir determinada cantidad, confirmándoles el nuevo monto de barriles que deberían producir durante 2 meses a partir de mayo, lo que indicaban al representante de cada país.

Todo iba muy bien, hasta que al llegar a México y dar los montos a la representante de nuestro país la Secretaria de Energía Rocío Nable, salió -como su jefe-, con que ella “tenía otros datos”, que en lugar de partir como todos los demás, de lo que se había producido, quería que se considerara lo que el gobierno de la 4T tenia proyectado producir este año y si se aplicaba sobre esa cifra superior, en lugar de la reducción de cuatrocientos mil barriles diarios que nos correspondían, sólo reduciría en cien mil barriles el dato de la producción del año pasado. Le explicaron que el acuerdo era que todos tenían que partir de la misma base objetiva y conocida: lo que se había producido el año pasado, retirándose entonces ella de la videoconferencia; lo que desde luego enfureció a la mayoría de los participantes, dejando a México en ridículo, máxime que los representantes de países árabes no habían visto bien que una mujer representara a nuestro país, con más razón cuando pretendió alterar el acuerdo que por fin y después de tanto discutir se había alcanzado, y máxime que groseramente abandonó la conferencia.

Se dice que Irán propuso que se dejara a México fuera del convenio, que ningún país le comprara ni le vendiera y que se repartieran lo que le había correspondido producir; afortunadamente intervino el representante de los Estados Unidos, pidiendo que se hiciera un receso hasta el día siguiente, mientras se esperaba que rectificara nuestro gobierno. El viernes 10, López Obrador insistió que sólo reduciríamos cien mil barriles, pero que había logrado que el presidente Donald Trump redujera otros doscientos cincuenta mil -lo que aceptó el presidente de los Estados Unidos, aunque aseguró que “después nos cobraría”-, pero no fue suficiente y se vino abajo el acuerdo al que habían llegado todos los demás productores de petróleo; con lo que siguió el bajísimo precio del crudo, dejando la mezcla mexicana en menos de quince dólares, siendo que nos cuesta más del doble producir cada barril y cuando en la ley de Ingresos para este año, se cotizó el barril de petróleo en 49 dólares (y aunque se contrató una cobertura, se paga el diferencial hasta fin de año y el gobierno ha ocultado cuántos barriles incluye).

Hasta la próxima semana.

ferfvelv@prodigy.net.mx