Amador Contreras Torres

Escaparate Político

Segunda de dos partes

ACERCAMIENTO. La Fundación Romero Abaroa, que comanda María Elena Abaroa, y la editorial Puerta Abierta, presentaron a Walter Oldenbourg, el proyecto “Visiones del Colima de ayer y de hoy”, un homenaje al Doctor José Miguel Romero de Solís, por su infatigable labor como investigador, formador de historiadores y creador de instituciones como el Archivo Histórico Municipal de Colima. En estos tiempos políticos, parece un importante guiño político de Movimiento Ciudadano, a favor de Walter Oldenbourg, un funcionario con alta rentabilidad electoral para lo que viene. SUCESIÓN GUBERNAMENTAL. En política, no por mucho madrugar amanece más temprano, y los actos anticipados de campaña, pueden tener rendimientos decrecientes. En Morena, cuando ya había la intención de presentar hechos consumados, de última hora, en el entorno presidencial, le cierran el paso a una aspirante a la gubernatura, a Indira Vizcaíno, el grupo de Yáñez Centeno, en alianza con Joel Padilla. Aunque algunos lo quieren descartar, Joel, es una fuerza política a tomar en cuenta, que tiene un peso específico acreditado en los hechos, en dónde realmente importa en las urnas. Ante un adversario común, se tejen alianzas y se construyen jugadas en aras de un proyecto de poder y de futuro. TRABUCO. En la acera de enfrente, se avanza de forma consistente y sólida, en una alianza que será muy poderosa: la alianza PAN, PRI, PRD y PANAL, que se va a meter con mucha fuerza, y en serio en la disputa por la gubernatura, pues todo está en vilo y más allá de lo que digan las encuestas a favor de Morena, en realidad la moneda está en el aire por dos razones: Uno, la atroz inseguridad, el mal manejo de la pandemia sanitaria, la decepción colectiva con el desempeño presidencial y la ruina de la economía a niveles que no se habían visto en un siglo. Ese es un factor. El otro, no menos importante, son los sonados triunfos electorales del PRI en Coahuila y en Hidalgo, que causaron terror en Palacio Nacional y en la sede de Morena, y mandaron el mensaje de que el PRI no está muerto y que está de regreso en la arena política, como opción de poder y de gobierno. DINAMITA. Se está construyendo una sinergia muy interesante, con la alianza PAN- PRI. Por un lado, tenemos la fuerza ciudadana que representa el PAN en las clases medias y en los sectores empresariales, y por otro lado, tenemos los comités seccionales, la disciplina partidista y la implantación territorial, que efectivamente tiene el PRI en todo el estado, y en todo el país. Aunado a ello, como ingredientes locales, tenemos el colmillo retorcido y el oficio político de cuadros altamente calificados, como Arnoldo Ochoa y Fernando Moreno, además de la experiencia para hacer campañas y el marketing electoral que sabe manejar Jorge Luis Preciado, y la facilidad y el carisma que tiene Pedro Peralta Rivas, para saber conectar emocionadamente con los votantes. Si Morena y su candidato, piensan que ya tienen ganada la elección, puede cometer un error fatal. JOEL PADILLA. En la sucesión gubernamental, todo parece indicar que Joel Padilla Peña, está haciendo amarres en sectores claves, y cierra fuerte buscando ser el candidato de Morena a la gubernatura. Factores reales de poder, cercanos al oído presidencial, le están cerrando el paso a Indira Vizcaíno en Palacio Nacional, en las horas decisivas. A lo mejor, Indira se precipitó por mal asesoramiento y la soberbia de su círculo más cercano, errores en la estrategia y de manejo, aunado a la larga colección de adversarios que ha ido sembrando y hoy está cosechando. Se peleó con medio mundo, con grupos políticos y actores importantes; se peleó con el gobernador Ignacio Peralta, y con Joel Padilla, construyendo agravios innecesarios, que hoy le pasan la factura. LA HISTORIA. Haciendo un recuento en Colima, los que llegan a la gubernatura, son los políticos que suman y no los que restan y dividen. Esa no es la forma más inteligente y clara para llegar. Se tienen que construir alianzas, definir compromisos, conducirse con respeto a los diversos actores y grupos políticos. Un ejemplo, en 1991, ya venía Socorro Díaz a gobernar Colima, con todo el apoyo presidencial de Carlos Salinas de Gortari, y por la nomenclatura priista, que encabezaba Luis Donaldo Colosio, pero hubo soberbia y errores de estrategia, falta de respeto a los grupos políticos locales, falta de respeto al gobernador saliente – en ese entonces, Elías Zamora Verduzco- aunado a que Socorro se rodeó de una cauda de perfiles repelentes, que generaban rechazo en la población. El resultado: los grupos locales se unieron a Carlos de la Madrid Virgen, un hombre sensato, con buena imagen pública, que le ganó la contienda interna del PRI, en su trayecto a la gubernatura.